Yogui delgada con culo redondo y coño apretado
Te voy a contar cómo SantiNaked me volvió loca con sus manos en mi cuerpo, pero antes de eso, ¿sabes lo que hizo? Pasó toda la semana enviándome fotos de su polla dura y rozándose contra mí en el gimnasio, sabiendo que me ponía como una perra en celo. ¡Y vaya si lo logró! Cuando por fin me desnudé frente a él, con mis tetitas planas y ese culo redondo que tanto le gusta, no aguantó más. Me tiró sobre la esterilla del yoga y me abrió las piernas de una patada, metiendo sus dedos en mi coño mojado antes de que pudiera gemir. Sentí su verga gruesa entrando de golpe, sin piedad, mientras me agarraba de las caderas para empotrarse hasta que mis muslos temblaron. Cada embestida me hacía gritar, el sonido de su piel chocando contra la mía llenaba el aire, y cuando por fin se corrió dentro de mí, fue tan intenso que casi me desmayo. La próxima vez, te aseguro que no me va a dejar ni respirar.