Samantha Joiner se empotra una polla enorme en su culo perfecto
Estoy temblando mientras Tommy Wood me clava su verga hasta las pelotas contra la pared, ¿sabes lo cerca que estamos de que alguien nos escuche? Mi coño está tan mojado que chorreo por sus muslos, y cada vez que me penetra de una estocada, tengo que morder la almohada para no gritar. ¿Te gustaría estar en su lugar, sintiendo cómo mis tetas rebotan con cada embestida? Escuchamos pasos en el pasillo y nos quedamos quietos, conteniendo la respiración, pero él no puede resistirse y me gira para empotrarme en doggy, empujando tan fuerte que mis rodillas casi se clavan en el colchón. Su polla entra y sale de mi culo como un pistón, y cada vez que me agarra de las caderas, siento que me va a partir en dos. Tommy me susurra al oído que se va a correr, y justo cuando siento su leche caliente llenándome, alguien golpea la puerta. Nos quedamos paralizados, pero él sigue bombeando dentro de mí, gimiendo en mi cuello hasta que sus espasmos se calman. Cuando por fin se retira, veo su semen escurriendo por mis muslos, mezclado con mi flujo, y en el suelo queda mi tanga roto, tirado como prueba de lo que acabamos de hacer.