Rasexporn se traga mi leche en una mamada de venganza
La habitación estaba oscura, solo iluminada por la luz tenue de la lámpara de noche, con las cortinas corridas para que nadie nos viera. Ella entró con ese aire de desafío, sabiendo que estaba jugando con fuego, y yo ya tenía mi polla dura desde que la vi. Se arrodilló frente a mí, con sus labios carnosos brillando, y empezó a chuparme como si quisiera borrar a todos los hombres que la habían tocado antes. Le agarré el pelo y la empujé más adentro, sintiendo cómo mi verga le rozaba la garganta mientras ella gemía, mojada de saliva y excitación. La miré a los ojos y vi el morbo en su mirada, como si esto fuera su venganza contra alguien, pero yo iba a hacerla correrse más fuerte que nunca. Le metí la polla hasta las pelotas, sintiendo cómo se ahogaba un poco, pero no se quejó, solo siguió chupando con más fuerza. Sus tetas grandes rebotaban con cada movimiento, y yo no podía resistir más. La levanté, la tiré en la cama y le abrí las piernas de una patada, viendo su coño chorreando. Me monté encima y le clavé la verga de una estocada, haciendo que gritara mi nombre. La follé como un animal, sintiendo cómo su culo se apretaba contra mí, hasta que al final me corrí dentro de su boca, llenándola de leche. Cuando terminé, ella me miró con una sonrisa pícara y me dijo: '¿Ves? Ni él lo hizo tan bien como tú.'