Estudiante la yummyy es follada por su profesor en casa
"Si la escuela no es para ti mi gran verga sí lo va a ser" me dijo el yummy con voz ronca después de revisar mis cuadernos vacíos. Llevábamos semanas intercambiando miradas cargadas cada vez que me sentaba en la mesa de estudio y él se inclinaba demasiado cerca para señalar un error. Esa tensión acumulada me tenía mojada solo de imaginarlo y él también se ajustaba los pantalones cuando pensaba que no lo veía. Al final decidió llevarme a casa antes de su turno de trabajo porque no entregué las tareas otra vez. Me levantó la minifalda del uniforme sin pedir permiso y me empotró contra la pared del pasillo mientras me bajaba las bragas hasta los muslos. Su polla gruesa entró de golpe en mi coño apretado y empecé a gemir fuerte sintiendo cómo me abría por completo. Me dio la vuelta para que apoyara las manos en la mesa y siguió follándome desde atrás haciendo que mi culo perfecto golpeara contra sus caderas una y otra vez. Sentí cómo mi piel blanca se ponía roja por las nalgadas y cómo mi cuerpo delgado se arqueaba pidiendo más profundidad. Él gruñó mi nombre cuando me corrí primero chorreando por toda su polla y después me llenó hasta las pelotas sin avisar. Al terminar el yummy se quedó quieto mirándome con los ojos entrecerrados y la respiración entrecortada como si no pudiera creer lo que acababa de pasar.