Cxlila se traga la polla de un desconocido en el bus
“¿Te gusta mi boca?”, le susurré al oído mientras le desabrochaba los pantalones. No podía creer lo grande que era su verga, gruesa y palpitante, apenas cabía en mi mano. El bus estaba medio vacío, pero el riesgo me encendía más. Me metí su polla hasta las pelotas de una sola vez, sintiendo cómo me llenaba la garganta mientras él agarraba mi pelo con fuerza. Sus gemidos ahogados y el movimiento del vehículo hacían que mi coño se mojara cada vez más. De repente, noté que su verga se ponía aún más dura, y antes de que pudiera reaccionar, me llenó la boca con su leche caliente. El sabor salado y espeso me hizo tragar rápido, pero una gota se escapó por mi barbilla. Él me miró con los ojos vidriosos, sorprendido por lo rápido que se había corrido. Yo sonreí, sabiendo que había descubierto algo nuevo: le encantaba que lo chuparan en público. En más de 12 minutos de escena, no paramos de jugar con sus límites. Cada vez que el bus frenaba, él empujaba más fuerte, como si quisiera marcarme con su verga. Mis tetas rebotaban contra su abdomen, y sus dedos apretaban mis caderas hasta dejarme moretones. Cuando ya no podía más, me levantó la falda y me empotró contra el asiento, pero justo entonces...