La empleada me folla para vengarse de su ex
—'Ahora verás lo que te perdiste, cabrón'. Así me susurró ZamanthaLopez mientras se bajaba la falda y dejaba ver ese culo enorme que siempre escondía en la oficina. La agarras por las caderas y la arrastras hasta el escritorio, donde la pones de rodillas para que te la chupe como una puta desesperada. Sientes cómo su lengua recorre cada centímetro de tu polla antes de tragársela entera, ahogándose con tus embestidas. Pero ella no se queda atrás: te empuja contra la pared y te monta a horcajadas, cabalgándote con ese coño bien mojado que chorreaba por su ex. La agarras del pelo y la obligas a mirarte mientras te la follas por detrás, sintiendo cómo sus gemidos se vuelven más fuertes cada vez que le das una nalgada. Te encanta ver cómo se humilla, cómo gime tu nombre mientras te la clavas hasta las pelotas, pero no te detienes: la volteas y le abres las piernas para lamerle el clítoris hasta que tiembla. Cuando ya no aguanta más, te la comes de pie, empotrándola contra la ventana para que todos vean cómo te la follas como a una perra. La sientes apretarte la polla con sus paredes, gimiendo que eres mejor que él, que nunca la hizo correrse así. Te corres dentro de ella, llenándola entera mientras grita que nunca la habían follado tan duro. La dejas temblando, con las piernas flojas y el coño chorreando tu leche.