Amelie con máscara traga mi leche como una profesional
El sonido de su saliva al chupar mi verga me volvió loco, un ruido húmedo que se mezclaba con sus gemidos ahogados. Sabía que esto estaba mal, que no debíamos grabarlo, pero no podía parar de embestirle la boca mientras ella me miraba con esos ojos de puta sumisa. Le agarré la cabeza con fuerza y le metí la polla hasta las pelotas, sintiendo cómo su garganta se cerraba alrededor de mi tronco. Amelie se atragantaba un poco, pero eso solo la hacía gemir más fuerte, como si le encantara que la tratara como una zorra. Le corrí toda la cara de leche espesa, viendo cómo se le escurría por los labios y le manchaba la máscara. Cuando terminé, ella se limpió con los dedos y se los chupó, mirándome con complicidad. Sabía que su novio no aprobaría esto, pero eso solo hacía que el calor entre nosotros fuera más intenso. Al final, vi cómo se mordía el labio y sonreía, sabiendo que habíamos cruzado una línea que no podríamos borrar.