La mamá de mi mejor amigo me la chupa y me deja lleno de leche
Mordiendo los labios con malicia, la mamá de mi mejor amigo se arrodilló frente a mí y me sacó la polla con una sonrisa de puta que sabía lo que hacía. German no estaba en casa, y Bequii Alvarado decidió usar mi visita para desquitarse de algún resentimiento, porque mientras me chupaba los huevos con los pezones duros como piedras, gruñía como si le debiera algo. Ella me agarró las caderas y me metió la polla hasta que la garganta le vibró con el gemido más sucio que había escuchado, los moretones de las uñas en mi piel marcaban su furia. Cuando ya no aguanté más, la levanté del suelo y la empotré contra la pared, los muslos apretados alrededor de mi cintura mientras le clavaba la polla hasta que el culo le temblaba. La leche le resbaló por los muslos en más de 30 minutos de escena, y cuando se corrió, los ojos se le pusieron en blanco de puro odio hacia alguien que no era yo. German nunca supo que su madre se vengó follándome como una perra en celo.