Petite Horny le chupa la polla a su amigo con ganas
Petite Horny lleva días mirándolo de reojo, rozándose contra él en el sofá, suspiros que no llegan a ser gemidos, el aire cargado de tensión que los ahoga. Imagínate que estás ahí, viendo cómo le desabrocha el pantalón con dedos temblorosos, cómo se inclina para lamerle la punta con la lengua, suave pero con ganas, mientras sus ojos oscuros no lo sueltan. La tiene dura como una roca, la polla brillante de saliva y pre-cum, y cuando se la mete hasta las pelotas, ves cómo sus mejillas se hunden al chupar con fuerza, sus labios rojos enrojecidos por el esfuerzo. Te vas a poner durísimo cuando gime ahogadamente, la boca llena de verga, y él le agarra el pelo con las dos manos para empujarle la cabeza más fuerte, marcando el ritmo. Escucha el sonido húmedo de la garganta garganta abierta, el chasquido de sus labios al subir y bajar, cómo se atraganta un poco pero no para, tragando hasta que la punta le rozan las amígdalas. En más de 11 minutos de escena, la saliva le cae por el mentón, le brilla hasta los pechos pequeños, y cuando él le grita que se va a correr, ella no se aparta, sigue chupando hasta que le inunda la boca, tragando cada gota sin perderse ni una. Y justo cuando crees que ya no puede más