Mitsuri de Demon Slayer se entrega al demonio en un polvo desenfrenado
Mitsuri lleva días sintiendo la tensión entre ellos, esos roces 'accidentales' en el entrenamiento, las miradas que se alargan más de lo debido. Hoy no hay nadie en el bosque, y el demonio la acorrala contra un árbol, sus manos grandes le agarran las caderas con fuerza mientras ella gime al sentir su polla dura presionando contra su culo. Sus tetas rebotan con cada embestida, los pezones duros como piedras, y Mitsuri arquea la espalda para que él la penetre más profundo, hasta que las caderas chocan con un sonido húmedo. El demonio gruñe al sentir su coño apretado envolviéndolo, sus uñas se clavan en la corteza del árbol mientras él la embiste sin piedad, la música de fondo acelera el ritmo como si supiera lo que está pasando. Mitsuri jadea, su respiración entrecortada, y el demonio le muerde el cuello mientras sus pelotas golpean contra su clítoris con cada movimiento. Ella grita cuando él la levanta en el aire, sus piernas alrededor de su cintura, y la empotra contra el árbol, las ramas crujiendo bajo el peso de sus cuerpos. Mitsuri siente cómo su polla la llena entera, cada centímetro, y sus jugos gotean por los muslos mientras él la penetra con furia. El demonio gruñe en su oído, 'Eres mía', y ella solo puede gemir en respuesta, sus dedos enredados en su pelo mientras él la folla sin descanso. La tensión acumulada durante días explota en un orgasmo que la deja temblando, y el demonio se corre dentro de ella con un rugido, su semen caliente llenándola hasta rebosar. Mitsuri se derrumba contra el árbol, su cuerpo temblando, y el demonio sonríe satisfecho mientras se limpia la boca con el dorso de la mano.