Puta en tres dimensiones follada en la calle pública
Durante una tarde calurosa junto a un parque concurrido la zorra tridimensional se mantuvo de rodillas esperando instrucciones precisas del hombre que la controlaba por completo. Él le ordenó abrir la boca de inmediato y ella obedeció sin vacilar dejando que su polla dura entrara hasta el fondo de su garganta mientras los transeúntes observaban. La sumisión era total y cada orden que recibía la obligaba a gemir más fuerte con la polla golpeando su lengua mojada y su coño ya chorreando de anticipación. Él le exigió que se quitara la ropa lentamente para mostrar sus tetas grandes y su culo redondo ante todos los que pasaban cerca. Una vez desnuda le mandó apoyar las manos contra un banco y empujó su polla entera de golpe dentro de su coño apretado haciendo que ella suplicara permiso para correrse. El dominante le negó el orgasmo varias veces obligándola a suplicar con voz rota mientras seguía embistiendo con fuerza y profundidad. Ella gemía pidiendo clemencia y él solo respondía con nuevas órdenes que la forzaban a chupar de nuevo hasta que la polla palpitaba lista para llenarla. Cuando finalmente le permitió correrse su cuerpo se sacudió entero con el coño contrayéndose alrededor de la polla que la llenaba sin dejar nada fuera. La próxima vez el dominante prometió atarla al mismo banco y usar también su culo ante una multitud mayor.