Universitaria mojada se deja follar con pasión anal y creampie
La rubia de la universidad llevaba días coqueteando con él en clase, mordiéndose el labio cada vez que sus miradas se cruzaban, hasta que por fin cedió cuando la invitó a su departamento. Lo primero que hizo al entrar fue tirarse sobre la cama, levantarse la falda escolar y mostrarle el coño empapado sin vergüenza alguna, rogándole que le metiera los dedos para calmar el fuego que le quemaba entre las piernas. Él no necesitó más invitación: se bajó el pantalón de golpe y sacó una polla gruesa que le hizo babear solo de verla, mientras ella se agachaba para lamerla de arriba abajo con gemidos ahogados en la garganta. La primera embestida en cuclillas la dejó sin aire, con las tetas rebotando salvajes y el culo apretado rodeando la verga como un guante, mientras él le agarraba las caderas con fuerza para empotrarla hasta el fondo sin piedad. Cuando cambió a postura de perrito, ella apoyó las manos en el suelo y arqueó la espalda para ofrecerle el coño más abierto posible, dejando que el glande le rozara el clítoris con cada movimiento brusco. Los sonidos húmedos de piel contra piel resonaban en la habitación mezclados con sus gritos de puta necesitada, mientras él le llenaba el culo a fondo hasta hacerla temblar. Al final, cuando ya no pudo más, la levantó en vilo y le metió la polla de pie, dejándola empapada con su leche caliente mientras ella se corría gritando su nombre con los muslos temblorosos y el coño chorreando por ambos agujeros. La escena quedó grabada en su memoria como la mejor follada de su vida, con la universitara más mojada que nunca, gimiendo como una posesa hasta desmayarse de placer sobre la alfombra.