Zeref y Brandish se empotran en la animación
Ella siempre lo miraba con esos ojos de zorra mientras dibujaba en su tablet, mordiendo el lápiz con los labios pintados de rojo y la falda subiéndose sin querer cada vez que se agachaba. Él, con esa mirada de demonio y el pelo largo ondeando como si estuviera en llamas, no aguantó más y la agarró por la cintura, arrastrándola contra la pared del estudio donde los folios volaban por los aires. Brandish jadeó cuando sintió el bulto enorme de Zeref apretándose contra su culo, la polla dura como el acero a través de la tela ajustada de sus leggings. Sin pensarlo dos veces, él le arrancó el top de un tirón, dejando al descubierto unos pechos redondos y firmes que se balanceaban con cada respiración agitada, los pezones duros como piedras bajo su lengua cuando se los llevó a la boca para chuparlos con fuerza. Ella gimió como una puta en celo, clavándole las uñas en los hombros mientras él le bajaba los leggings hasta los tobillos, dejando su coño depilado y brillante de excitación al descubierto. Zeref, sin perder un segundo, la empujó contra la mesa de dibujo, donde los lápices rodaron como balas antes de que ella se arqueara hacia atrás, ofreciéndole el culo para que se lo empotrara sin piedad. La primera embestida fue brutal, el glande abriéndose paso entre sus labios vaginales empapados mientras ella gritaba como una loca, los muslos temblando bajo el peso de sus embestidas salvajes. Él la agarró por las caderas y la levantó como si no pesara nada, clavándosela hasta el fondo una y otra vez, el sonido húmedo de sus cuerpos chocando resonando por todo el estudio como un tambor. Brandish se corrió en menos de dos minutos, un espasmo violento que la dejó sin aire, los jugos resbalando por sus muslos mientras Zeref seguía machacándola sin compasión, el sudor resbalando por su espalda como si estuviera en el infierno. Cuando por fin se corrió dentro de ella, gruñendo como un animal, el alivio fue tan intenso que ambos se dejaron caer sobre los folios esparcidos, jadeando como perros con la lengua afuera, los cuerpos pegajosos y temblorosos. El video terminó con ella limpiándose los labios hinchados y él mirándola con una sonrisa de satisfacción, sabiendo que esa escena no se borraría tan fácil de su memoria.