MILF ninja Hinata mojada en la ducha caliente
Hinata salió de la ducha con el pelo negro pegado a la piel mojada mientras se frotaba los pechos enormes, esos pezones rosados que le temblaban cada vez que se movía. El vapor del baño empañaba los espejos pero no ocultaba su culo prieto y redondo, ese que siempre escondía bajo los trajes de ninja apretados. Él no pudo resistirse y la empujó contra la pared de azulejos fríos, sintiendo cómo su polla dura se clavaba en su espalda mientras le arrancaba el tanga con los dientes. Hinata soltó un gemido ronco al notar el primer empujón, su coño bien jugoso chorreando por el calor y la anticipación, el agua caliente resbalando entre sus muslos temblorosos. Él la empotró sin piedad, cada embestida le arrancaba un alarido que retumbaba en el baño, sus tetas bamboleándose como gelatina bajo los golpes brutales de su cadera. Ella se agarraba a los grifos con fuerza, los nudillos blancos mientras su coño se apretaba alrededor de su verga gruesa, gimiendo que no podía más pero sin soltar ni un "no" coherente. El agua resbalaba por su cuerpo sudado mezclándose con los jugos que le escurrían entre las piernas, su culo apretando contra su pelvis cada vez que la llenaba hasta el fondo. Él le mordisqueaba el cuello mientras le follaba el coño empapado, sintiendo cómo su clítoris hinchado rozaba contra su pubis cada vez que se retiraba. Hinata dejó caer la cabeza hacia atrás con los ojos vidriosos de placer, su boca entreabierta dejando escapar gemidos ahogados mientras su corrida le recorría el vientre, caliente y espesa, mezclándose con el agua que seguía cayendo. Él no se corrió dentro, pero la dejó temblando contra la pared, el cuerpo sacudido por los últimos espasmos, los muslos pegajosos por los fluidos que no dejaban de brotar de su coño destrozado.