Mi mejor amiga gozando con una polla enorme un lunes por la mañana
El sonido de la puerta de la habitación cerrándose con un clic suave me pone los pelos de punta, ¿y si alguien entra? Te voy a contar cómo mi mejor amiga, Gcentbestie, y yo nos arriesgamos a que nos pillen follando como locas en más de 10 minutos de escena. Ella se mordía los labios para ahogar los gemidos mientras yo le metía la lengua hasta la garganta, saboreando su saliva caliente. Sus tetas rebotaban contra mi pecho mientras me montaba con las piernas abiertas, dejando que mi verga le rozara el clítoris hinchado antes de hundirse en su coño mojado. 'Más duro', me susurraba al oído, pero yo sabía que si gritaba más fuerte, su marido podría oírnos desde el pasillo. Cada embestida la hacía chocar contra la pared, y el ruido de los cuadros temblando me excitaba aún más. 'Córrete dentro', me pedía entre jadeos, pero yo quería ver cómo se retorcía de placer antes de dejar que mi leche le llenara el vientre. Cuando por fin me vine, ella se quedó temblando, con los muslos temblorosos y la piel cubierta de sudor. Y lo mejor fue ver la cara de su marido cuando abrió la puerta y nos encontró así, con mi polla aún dentro de ella.