Lunna_Geek se deja empotrar tras una chupada de infarto
—'¿Vas a aguantar lo que te voy a dar, nerd?'— le susurré al oído, mientras le mordía el lóbulo con los dientes. Lunna_Geek, esa latina de tatuajes y curvas que te vuelven loco, llevaba días mirándome con esa cara de calentorra que solo una puta como ella sabe poner. Nos habíamos estado provocando por semanas, intercambiando miradas cargadas de tensión en la universidad, hasta que ya no pudimos más. La primera vez que me arrodillé para chuparle ese coño mojado, supe que no habría vuelta atrás. Sus gemidos resonaron en la habitación mientras le metía los dedos hasta hacerla retorcerse, y cuando me pidió que la empotrara de una vez, no lo dudé ni un segundo. La tiré sobre la cama, le abrí las piernas y le clavé la polla de una estocada, sintiendo cómo su culo apretaba alrededor de mi verga. —'¡Más fuerte, cabrón!'— gritó, y no me hice de rogar: la embestí sin piedad, escuchando cómo sus gemidos se mezclaban con el sonido de la piel chocando contra la piel. Sus tetas rebotaban con cada empujón, y cuando le agarré el pelo para follarle la boca, sus labios carnosos se cerraron alrededor de mi polla como un puto guante. Sabía que no duraría mucho, pero cuando le corrí dentro, llenándola hasta las pelotas, supe que esta no sería la última vez. La tensión acumulada entre nosotros había explotado, y ahora solo quedaba disfrutar del momento, sintiendo cómo su cuerpo temblaba bajo el mío.