Aninha Galzerano se venga follando al padrastro infiel
—'¿No te basta con mi madre?' le dije mientras me bajaba los pantalones. Max Maranhao, el padrastro que me ignoraba por años, ahora tenía mi coño mojado frente a su cara. Me había cansado de verlo pasar las noches fuera, de escuchar los rumores de sus puterías. Hoy era mi turno de hacerle pagar. Lo empujé contra la cama y le ordené que se arrodillara. Su polla ya estaba dura cuando le abrí la boca de una cachetada. Quería que supiera lo que era ser usado. Empecé a cabalgarlo sin piedad, sintiendo cómo mi culo apretado lo envolvía hasta que le dolían las caderas. Cada gemido mío era un recordatorio de lo que se había perdido. Cuando pasó a empotrarme por atrás, sentí sus dedos clavándose en mis nalgas mientras me penetraba de una estocada. El sonido de su piel chocando contra la mía llenaba la habitación. —'¿Te gusta lo que te hago, viejo?' le susurré al oído, mordiéndole el lóbulo. Su respiración se aceleró cuando le advertí que me corrí en su cara, pero antes de que pudiera reaccionar, ya estaba chupando mi propio jugo de sus labios. La venganza nunca supo tan dulce. Justo cuando iba a gritar mi nombre, le apreté el cuello con las piernas y lo obligué a correrse dentro de mí, sintiendo cómo su leche caliente me quemaba por dentro. —'Ahora sabes lo que es ser traicionado'