Novia bi busca amigas para follar con los dos
La novia llevaba meses mordiéndose el labio cada vez que su novio le pasaba la mano por el culo mientras le decía lo mojada que la ponía. Una noche de tragos y risas entre amigas, la cosa se salió de control cuando él le susurró al oído que una de sus amigas tenía un coño que le volvía loco. Sin pensarlo dos veces, la novia le agarró la polla por encima del pantalón y le soltó un gemido que le erizó la piel a todas. La amiga, una morena de tetas duras y culo prieto, no se hizo rogar: se quitó el vestido en dos segundos y se tiró sobre la cama mostrando un coño depilado y brillante de jugos. Él no perdió el tiempo y se clavó entre sus piernas mientras la novia, con los ojos brillantes de lujuria, le lamía la polla a él hasta dejarla bien dura y brillante de saliva. La morena chilló cuando él le empotró el coño con fuerza, sus tetas rebotando como locas con cada embestida que le arrancaba chorros de leche por la garganta. La novia, sin dejar de chupar, se masturbaba con los dedos mientras le susurraba obscenidades al oído: 'Dale, perra, que se te va a correr en la boca'. La morena no aguantó más y se corrió gritando como una posesa, su coño empapando las sábanas mientras él le llenaba la garganta con su leche espesa y caliente. La novia, con la boca llena, tragó todo sin perderse ni una gota mientras él se sacaba la polla chorreante y se la metía sin piedad a ella, que gimió como nunca al sentir cómo le llenaba el culo hasta el fondo. Los tres acabaron exhaustos, sudorosos y con las camas hechas un desastre, pero con la sonrisa más perversa que jamás habían visto en sus rostros.