Esposas en trío con sus amigas se dejan llenar de leche
La rubia bien putona llegó a la casa de Floripa con un vestido que apenas le tapaba el culo prieto y unas ganas locas de que le metieran la verga hasta el fondo. Su marido, más cornudo que nunca, no pudo resistirse cuando las amigas de ella se le acercaron con las tetas rebotando y los coños ya bien mojados. Primero fue la morena, que se le sentó encima sin piedad y empezó a cabalgarlo como si no hubiera mañana, gritando que le partiera el culo a su amiga mientras él le chupaba los pezones duros como piedras. La rubia, sin perder tiempo, se arrodilló frente a su marido y se tragó su polla hasta la garganta, ahogándose con los gemidos mientras las otras dos le apretaban las nalgas para que no se moviera. El cuarto tipo, un moreno de pecho ancho, no se quedó atrás y le clavó el rabo hasta las entrañas a la morena, que se corrió en menos de un minuto soltando un chorro de leche por el coño mientras gritaba como una perra en celo. El marido, ya al límite, se dejó llevar por el espectáculo y le empotró la polla a la rubia hasta el fondo, sintiendo cómo su coño se contraía alrededor de su verga al correrse a chorros dentro de ella. Las amigas no paraban de lamerle los huevos al cornudo mientras le pedían que les llenara el culo de leche caliente, y él, más que feliz, no se detuvo hasta dejar a todas bien empapadas, con los muslos pegajosos y los labios hinchados de tanto follar. Al final, las tres putas se quedaron tiradas en el suelo, con las piernas abiertas y los coños goteando, mientras el cornudo se masturbaba mirando cómo se secaban los charcos de leche entre sus muslos.