Alex Lima me retó a aguantar su polla enorme en el culo y acepté
No me dejé intimidar cuando ese semental me desafió a ver si podía con todo su caudal, así que me puse en cuatro y le mostré mi culo perfecto, bien abierto, sabiendo que me iba a partir el coño en dos. Me encanta que los hombres crean que tienen ventaja, pero cuando esa verga gruesa empezó a empujarme, fue él quien empezó a sudar mientras yo gemía pidiéndole más. Cada embestida me hacía chocar contra el sofá, con mi culo rebotando y mi chocho chorreando de excitación, pero no iba a darle el gusto de verme suplicar, aunque dentro de mí ardía la necesidad de sentirlo hasta el cuello del útero. Bianca Naldy no se hubiera comportado así, pero yo sí, y por eso me encantó cuando, en más de 13 minutos de escena, su pija me llenó entera de golpe, con mi cuerpo temblando y mi raja apretándolo como si no quisiera soltarlo. No me importó el dolor, solo quería que se corriera dentro, y cuando lo hizo, grité sin pudor, con su leche bañando mi culo mientras mi clítoris palpitaba como si me estuviera rompiendo de placer.