Mercy Muse cierra el trato con su polla enorme
Mercy Muse no podía resistirse a ese pedazo de carne dura que el tipo le ofrecía, y cuando él le mostró su verga gruesa y palpitante, supo que no había vuelta atrás. Se arrodilló frente a él, chupando con avidez mientras sus labios se estiraban al máximo para tragar toda esa polla monstruosa. Él le agarraba la cabeza con fuerza, empujando más profundo hasta que ella empezó a ahogarse, pero no le importaba, porque sentir cómo esa verga le llenaba la garganta era lo más excitante que había probado. Luego la tiró sobre la cama, le abrió las piernas de par en par y le metió los dedos en el coño mojado, gimiendo al sentir lo caliente y apretado que estaba. Sin perder tiempo, le clavó la polla hasta el fondo, embistiendo con fuerza mientras ella gritaba de placer, sus tetas rebotando con cada embestida. El tipo le dio vuelta, la puso a cuatro patas y la penetró por detrás, agarrándole el culo con ambas manos mientras la follaba como una bestia. Mercy no paraba de gemir, su coño chorreando de excitación, hasta que él se corrió dentro de ella con un gruñido salvaje, llenándola por completo. Se quedaron así un rato, jadeando, hasta que él sacó su polla flácida y ella se limpió con los dedos, saboreando el semen que le goteaba entre las piernas.