Docas se graba con la polla bien dura en la cinta vacía
La cinta estaba vacía, pero él no podía resistirse a la tentación de grabarse con la polla bien dura mientras se masturbaba frente al espejo. Sus dedos gruesos se deslizaban por su verga palpitante, imaginando cómo sería empotrar a alguna puta caliente contra la pared. El sonido de sus gemidos llenaba la habitación mientras se agarraba los huevos con la otra mano, sintiendo cómo la excitación lo consumía. La polla le latía con fuerza, cada vez más cerca de explotar, y no podía esperar para correrse sobre su propio cuerpo. Se imaginaba a alguna vecina mojada chupándole la verga hasta dejarla brillante de saliva, mientras él le metía los dedos en el coño apretado. El pensamiento de follársela por detrás, sintiendo su culo firme contra su pelvis, lo volvía loco. Con un gruñido, se masturbó más rápido, sintiendo cómo el placer lo recorría de pies a cabeza. La cinta seguía vacía, pero su mente estaba llena de imágenes de pollas duras, coños mojados y culos perfectos para embestir. Finalmente, con un gemido ahogado, se corrió sobre su abdomen, sintiendo cómo su leche caliente se derramaba sobre su piel. Se quedó jadeando, satisfecho pero ya pensando en la próxima vez que podría grabarse follando a alguna puta desesperada.