Meggy la futanari cachonda disfruta su polla enorme parte 2
Gime sin control mientras sus manos recorre cada centímetro de su propio cuerpo, la futanari ya no aguanta más y se lanza sobre su propio paquete, sintiendo como la polla dura como piedra se clava entre sus muslos mojados. Al principio es tímida, pero la excitación la domina y empieza a masturbarse con fuerza, frotando su coño resbaladizo contra el grosor de su miembro hasta que los gemidos se vuelven incontrolables. De pronto, nota algo nuevo: el tamaño de su verga parece haber crecido aún más, empalmándose de una manera que antes no sentía. La sorpresa la hace detenerse un segundo, pero la curiosidad la lleva a explorar hasta el fondo, sintiendo como las venas gruesas rozan sus paredes internas. Con un movimiento rápido, se monta a horcajadas, hundiendo la polla hasta donde puede, disfrutando cada estiramiento, cada chasquido de piel contra piel. El ritmo se vuelve frenético, la futanari se arquea, se retuerce, grita de placer mientras la verga golpea ese punto perfecto una y otra vez. De repente, siente el orgasmo acercarse, un calor intenso que le recorre la columna y explota en chorros gruesos que salpican su vientre y sus tetas. Cuando todo termina, solo queda el brillo pegajoso en su piel y la prenda interior tirada en el suelo, abandonada en la urgencia del momento.