Chica de ai te enseña cómo juguetear con su coño mojado
Imagínate un cuarto oscuro, con la luz tenue de la pantalla iluminando apenas la cama donde estoy tumbada, las sábanas revueltas y el aire cargado de excitación. Escucho paso a paso cómo mis dedos resbalan entre la humedad de mi coño, cómo los gemidos se me escapan en susurros para que nadie en la casa me descubra. ¿Te gustaría estar en su lugar? Imagina que mi marido está durmiendo en la habitación de al lado y que en cualquier momento podría entrar y pillarme con los dedos metidos hasta el fondo, jadeando como una perra en celo. La punta de mi lengua dibuja círculos alrededor de mi clítoris hinchado, y siento cómo cada roce me acerca más a ese orgasmo que no quiero contener. ¿Oyes cómo gimo bajito, cómo el sonido se me ahoga en la garganta para que no me descubran? Mis caderas se arquean solas, buscando más fricción, más presión, mientras mis muslos se tensan y la cama cruje bajo mi peso. Si mi vecina de arriba escucha esto, va a pensar que soy una guarra insaciable, pero no puedo parar. Mis dedos entran y salen de mi coño mojado con un ritmo frenético, chorreando jugos que se deslizan por mis muslos. La puerta del cuarto está cerrada con llave, pero el miedo a que alguien me sorprenda solo me excita más. ¿Crees que merezco un castigo si me descubren así, con el coño abierto y los dedos enterrados hasta las pelotas? La tensión me corroe, pero no quiero que esto termine. Justo cuando estoy a punto de correrme, escucho un ruido en el pasillo y me quedo paralizada. ¿Es mi esposo o solo mi imaginación? No lo sé, pero si es él, va a ver cómo me clavo los dedos como una zorra desesperada. ¿Te gustaría ser tú el que me ponga las manos encima en lugar de mis dedos? Te reto a que lo imagines...