Luz no para de mirarme y ya no aguanto más, me la voy a follar
Luz, te la has pasado rozándome la polla con el culo toda la semana, cada vez que pasas por la cocina, cada vez que te inclinas frente a mí, cada vez que te muerdes el labio mientras me miras. Sabes que no puedo resistirme, que me tienes a punto de estallar, pero hoy ya no aguanto más. Te agarro de la cintura antes de que puedas escaparte, sintiendo cómo se te acelera la respiración cuando mis dedos se clavan en tu piel. Te giro contra la pared, bajándote los jeans de una sola vez, dejando al descubierto ese coño mojado que ya no puede esperar. Te levantas la camisa para que te chupe las tetas mientras te empujo contra la pared, sintiendo cómo tu cuerpo tembló cuando mis dientes rozaron tus pezones. Te meto un dedo dentro, sintiendo cómo tus jugos chorreaban por mis nudillos, y cuando gimes mi nombre, sé que ya no hay vuelta atrás. Te empotro contra la pared, clavándote la polla hasta que tus muslos tiemblan, escuchando cómo tus gemidos se mezclan con los golpes de mis caderas contra tu culo. Te la meto una y otra vez, sintiendo cómo tu carne se ajusta a cada centímetro de mi verga, hasta que ya no puedes más y te corres gritando, apretando mi polla con tus paredes internas. Me corro dentro de ti, sintiendo cómo mi leche te llena por completo, mientras tu cuerpo convulsionaba con el orgasmo más intenso que hayas tenido.