Lucy Anne se vuelve loca con el culo de George en ropa interior
Mordisquea el labio inferior mientras se inclina sobre la cama, el encaje negro de su tanga apenas cubriendo el culo perfecto que George no puede dejar de mirar. La milf sabe que esto está mal, que no debería estar aquí con el hijo de su pareja, pero el deseo le quema entre las piernas cada vez que él pasa rozando su cuerpo con esa polla dura bajo los pantalones. Se agacha hasta que las rodillas tocan el colchón, las medias de red resaltando sus muslos, y empuja el culo hacia atrás cuando él se acerca. Las manos de George agarran sus caderas con fuerza, los dedos marcando la piel mientras la penetra de una estocada, el ano dilatado alrededor de su verga gruesa. Lucy Anne gime alto, el sonido ahogado por la almohada que muerde, pero no puede evitar que los gemidos escapen cuando él acelera el ritmo, el sonido húmedo de la carne chocando llenando la habitación. El sudor le cae por la espalda, el pelo revuelto pegado a las mejillas, y siente cómo el placer le sube por la columna cada vez que él la embiste hasta hacerle tocar el cuello del útero. George gruñe, las venas de su cuello marcadas, y agarra su pelo para tirar hacia atrás mientras se corre dentro de ella, el calor líquido llenándola por completo. Cuando terminan, el tanga rasgado queda tirado en el suelo junto a los tacones altos, una mancha oscura en la sábana donde sus cuerpos se unieron.