Jenni Buck reta a Evan a lamerle el coño en lencería
Durante una tarde en el apartamento con la luz filtrándose por las persianas Jenni Buck lanzó el reto directo a Evan Murphy afirmando que él no lograría controlarla ni hacerla suplicar con la lengua. Evan aceptó la apuesta y la obligó a abrirse de piernas mientras ella aún llevaba el vestido corto y las medias finas sujetas por liguero. La primera pasada de lengua sobre los labios carnosos de su coño provocó un respingo y un gemido bajo que llenó la habitación. Jenni se arqueó hacia atrás exigiendo más presión y Evan respondió enterrando la cara entre sus muslos apretados lamiendo con lentitud deliberada para prolongar cada sensación. La posición cambió a cuchara donde él mantuvo la boca pegada a su entrada pequeña y húmeda succionando los pliegues sensibles mientras sus dedos separaban los labios carnosos. Los gemidos de Jenni subieron de tono cuando la lengua entró más hondo y las caderas comenzaron a moverse solas buscando fricción contra la boca insistente. Evan varió el ritmo alternando lamidas rápidas con pausas que la dejaban al borde controlando el orgasmo tal como había prometido en la apuesta inicial. En más de 11 minutos de escena la tensión acumulada explotó en oleadas que la recorrieron entera haciendo que su cuerpo delgado se sacudiera sin control mientras Evan seguía lamiendo sin detenerse hasta el punto exacto del clímax arruinado.