Milf de tetas grandes folla a dos obreros en el taller
Te voy a contar cómo dos obreros sudorosos terminaron con la polla enterrada hasta las pelotas en mi coño mojado, todo porque no pude evitar provocarlos cuando pasaban por mi casa cada mañana. A Pascal White casi se le cae el martillo de las manos cuando me vio en medias de red y un tanga tan ajustado que marcaba hasta el pliegue de mi culo. '¿Te gustaría estar en su lugar?', le pregunté al otro obrero, Justin Round, mientras me acerqué a ellos con paso lento, sabiendo que mi marido podía regresar en cualquier momento. Empecé chupando las pollas a los dos, pasándolas de una boca a la otra, tragando hasta que los gemidos se volvieron demasiado fuertes y tuve que taparme la boca con la mano. Los obreros me empotraron contra la camioneta, pero el ruido de los clavos cayendo al suelo nos hizo congelar: '¡Alguien viene!', susurré, aunque en realidad no me importaba si nos pillaban. Justin me cogió por atrás mientras Pascal White me llenaba la boca, y cuando escuché pasos cerca, apreté el culo contra la verga de uno y ahogué los gritos en la polla del otro. En más de 16 minutos de escena, los dos obreros me dejaron el coño tan hinchado que hasta me costaba caminar, y al final, Pascal White me pintó toda la cara con su leche mientras Justin me decía: 'Ahora sí puedes gritar, puta'