Misty Queen me sorprendió con su culo perfecto y no paré de empotrarla
“No te atrevas a parar, fóllame como si me odiaras” — eso fue lo que me gritó Misty Queen mientras me agarraba del cuello, sus ojos marrones ardiendo de lujuria. No sabía que esa chica tenía un trasero tan redondo y firme, pero cuando se inclinó frente a mí con sus medias de red y ese tanga negro que apenas cubría su coño mojado, entendí por qué Derek O siempre hablaba de ella. Le bajé el short de un tirón y le metí los dedos hasta que gimió, sintiendo cómo su carne se apretaba alrededor de mis falanges. Cuando saqué mi polla y la vi mirarme con esa sonrisa de puta, supe que no iba a durar mucho. La puse de perrito en la cama, le separé las nalgas con las manos y le clavé la verga de una estocada, sintiendo cómo su culo rebotaba contra mis caderas. Cada vez que la penetraba, ella gritaba más fuerte, sus gemidos llenando la habitación mientras le agarraba las tetas y le tiraba del pelo. No podía creer lo ajustada que estaba, cómo su coño me apretaba como un guante, pero cuando empecé a azotarle el trasero y a follarla más duro, fue cuando Misty perdió el control. Se corrió dos veces antes de que yo le llenara el culo de leche, y cuando me saqué, vi cómo mi semen le goteaba entre las piernas. Derek O, que estaba grabando todo, se quedó con la boca abierta al ver cómo su novia se desplomaba en la cama, exhausta pero con una sonrisa de satisfacción.