LightsOut96 se la chupa en el auto con esa verga tremenda
La respiración agitada rompe el silencio del coche estacionado, con el motor apagado y las ventanas empañadas por el calor que desprenden los dos cuerpos. Ella lleva días mordiéndose los labios cada vez que él pasa cerca, sintiendo como la polla dura de él le quema la piel a través del pantalón. Las miradas furtivas, los roces “accidentales” al pasar, la tensión acumulada entre ellos es insoportable hasta que él, sin poder aguantar más, tira de ella hacia su regazo. Sus manos ávidas le levantan el vestido y le quitan las bragas de un tirón, descubriendo el coño ya mojado que anhelaba tocar. Él la agarra de las caderas y la sienta sobre su verga, guiándola con las manos para que lo sienta entero de golpe, mientras ella gime y se arquea hacia atrás, sintiendo cómo cada centímetro la llena hasta hacerlo gemir a él también. Las manos de ella se clavan en el asiento, los dedos se estiran mientras él embiste desde abajo, la polla entrando y saliendo con un ritmo que la vuelve loca, los sonidos húmedos mezclándose con los gemidos ahogados. Él le agarra el pelo y le tira la cabeza hacia atrás, exponiendo su cuello mientras la folla con fuerza, hasta que ella grita y su coño se aprieta alrededor de su verga, provocándole un orgasmo que lo hace perder el control. El calor que sale de su polla es tanto que ella puede sentir cada gota caliente inundándola, y él la mira con los ojos entrecerrados, satisfecho de verla tan mojada y excitada. La mirada de ella, con los ojos brillantes y los labios entreabiertos, dice todo lo que necesita: que estuvo buenísimo.