Pafatguy descubre mi varilla uretral en sorpresa total
Pafatguy se quedó boquiabierto al ver la varilla metálica que saqué de mi bolso. Nunca había probado algo así y su polla ya empezaba a endurecerse solo con la idea. Le coloqué la mordaza primero para que sus quejidos quedaran ahogados y luego el gancho nasal que le estiraba la cara hacia arriba. Las ventosas en sus pezones succionaban con fuerza constante y le ponían la piel de gallina. Metí la punta de la sonda despacio en su uretra y sentí cómo su miembro palpitaba alrededor del metal frío. Cada centímetro que avanzaba provocaba un gemido ahogado y sus bolas se tensaban bajo mis dedos. Aumenté el ritmo con movimientos giratorios que lo hacían arquear la espalda y temblar entero. El descubrimiento de ese placer nuevo lo volvió loco y empezó a suplicar con la mirada mientras las ventosas seguían tirando de sus pezones. Su polla expulsó chorros espesos sin que yo tocara nada más que la varilla. La próxima vez traeré una sonda más gruesa y lo haré aguantar el doble de tiempo.