Moto boy con la polla llena de sebo te visita
El repartidor llegó sudando con la camisa pegada al cuerpo y esa sonrisa de pillo que ya te tenía loca desde la última vez que te dejó un paquete en persona. Sin decir ni pío, se bajó la bragueta y sacó esa verga gruesa, brillante y olorosa a lubricante barato que se te antojó probar al instante. Te arrodillaste rápido sin pensarlo dos veces, con los labios ya mojados solo de imaginarte cómo sabría ese sebo espeso corriendo por tu garganta mientras él te agarraba del pelo para empotrarte la boca sin piedad. El muy cabrón no pudo resistirse y te empujó contra la pared del pasillo, donde su pene resbaladizo por el propio sudor te dejó marcas pegajosas en los muslos mientras te levantaba el vestido para lamerte el coño ya empapado de tanto excitación. Te la chupó entera, con el sabor salado del precalentón mezclado con el olor a grasa de motor que le cubría la piel, y tú gemías como una perra en celo mientras le masajeabas los huevos con las uñas. Él se puso detrás y sin avisar te abrió el culo con las manos, metiéndote la punta de su polla en el agujero mientras te susurraba al oído lo rico que olía tu coño mojado mezclado con su sebo. Las embestidas eran brutales, con cada golpe su verga resbalaba entre tus nalgas dejando un rastro brillante que se filtraba hasta el suelo, y tú no podías evitar gritar cada vez que te llenaba hasta el fondo, sintiendo cómo ese líquido espeso te resbalaba por las piernas mientras te corría por dentro sin parar. En menos de cinco minutos ya estabas temblando, con los muslos temblorosos y el coño tan contraído que no podías ni respirar, mientras él se corría dentro de ti con un gruñido animal, dejando que el semen se mezclara con el sebo que ya te cubría por todas partes. Cuando por fin se separó, pudo ver cómo tu ropa interior le había quedado pegada a la piel por la mezcla de fluidos, y tú te quedaste ahí, temblando, sabiendo que en cuanto volviera a pasar por tu casa no ibas a poder resistirte a pedirle que te llenara otra vez con esa polla sucia y deliciosa.