Morning roommate fuck with her perfect ass
—No deberíamos hacer esto— susurra ella, pero sus manos ya están en los abdominales marcados de él. La habitación huele a sexo antes de que siquiera empiece, el sol de la mañana filtrándose por las cortinas mientras ella se inclina sobre la cama, mostrando ese culo redondo y perfecto que él no puede resistir. Sus tetas grandes rebotan con cada movimiento, los pezones duros como guijarros, cuando él la agarra por las caderas y la empuja hacia atrás, hundiendo su verga gruesa en su coño mojado de una sola estocada. Ella gime, un sonido ahogado y desesperado, porque sabe que esto está mal, pero no puede parar. Sus uñas se clavan en las sábanas mientras él la penetra con fuerza, cada embestida haciendo que su cuerpo entero tiemble. La cama cruje bajo ellos, los sonidos húmedos de su polla entrando y saliendo de su coño resuenan en la habitación. Él la agarra del pelo, tirando hacia atrás para que ella arquee la espalda, exponiendo su cuello mientras él la embiste más profundo, hasta que las caderas chocan con fuerza. Ella grita, un sonido entre placer y culpa, porque esto no debería estar pasando, pero no quiere que pare. Él la gira de repente, colocándola sobre su polla mientras ella se sienta sobre él, sus tetas perfectas rebotando frente a su cara. Ella se mueve arriba y abajo, empalándose en su verga una y otra vez, los gemidos saliendo de su boca sin control. Él agarra sus nalgas, separándolas para ver cómo su polla desaparece dentro de ella, y luego la levanta y la baja con fuerza, haciendo que el coño de ella chupe su verga con cada movimiento. El sudor brilla en sus cuerpos, el calor entre ellos es insoportable. Ella se corre primero, un orgasmo que la recorre entera, su coño apretándose alrededor de su polla mientras grita su nombre. Él no tarda en seguir, corriéndose dentro de ella con un gruñido gutural, llenándola por completo. Se quedan así un momento, jadeando, sabiendo que esto no puede volver a pasar... pero también sabiendo que no podrán resistirse la próxima vez.