Mrs Cool Pussy explora su coño mojado en la noche
"No aguanto más esta espera interminable" murmura Mrs Cool Pussy mientras se acomoda frente a la cámara. Durante semanas la excitación se ha ido acumulando en cada mirada robada y en cada pensamiento fugaz que la hace apretar los muslos. Ahora en plena madrugada enciende la webcam y deja que sus dedos recorran la piel sensible del vientre hasta llegar al coño que ya palpita. Separa los labios con dos dedos y frota el clítoris hinchado en círculos lentos que la hacen gemir bajito. La humedad brota enseguida y resbala por el perineo mientras ella introduce un dedo y luego otro sintiendo cómo las paredes internas se contraen. El ritmo aumenta y su cadera se eleva del colchón buscando más fricción contra la palma de la mano. Cada gemido sale más agudo cuando el orgasmo se acerca pulsando fuerte y dejando que todo el cuerpo tiemble. Al final el clímax la sacude en ondas intensas y quien observa desde la pantalla se queda con la respiración entrecortada y la polla dura sin poder apartar la vista.