Levanta mi vestido y métemela hasta el fondo en mi culito virgen
Estoy temblando de excitación mientras te espero con el vestido levantado, mostrando mi culo apretado y mojado, listo para que me lo rompas por primera vez. ¿Te gustaría estar en su lugar, viendo cómo mi novio me ordena que me ponga de rodillas y me agarre las nalgas mientras me clava su polla dura hasta que grito? Cada vez que me penetra, siento cómo su verga gruesa me abre de par en par, llenándome por completo mientras mis gemidos se vuelven más desesperados. No puedo evitar suplicarle que me folle más fuerte, que me humille, que me haga sentir su dueño, pero él solo se ríe y me da una nalgada antes de empujarme contra la pared y embestirme con fuerza. Mis piernas tiemblan, mi coño chorreando de excitación, y cuando por fin me permite correrme, es tan intenso que casi pierdo el conocimiento. Pero él no ha terminado conmigo, y antes de que pueda recuperarme, ya me está doblando sobre la cama y metiéndomela otra vez, esta vez más rápido, más profundo, hasta que solo puedo gemir su nombre entre dientes. No hay piedad, no hay descanso, solo su polla dura y mi culo apretado, y cuando por fin se corre dentro de mí, es tan intenso que me deja sin aliento.