Dos tipos para esta perra de culo grande - Parte 1 con Dabanga
Esa noche en el apartamento, el culo de Dabanga brillaba bajo las luces, redondo y perfecto, y yo solo podía pensar en cómo se sentiría al tenerlo lleno de polla. ¿Te gustaría estar en su lugar, sintiendo cómo dos vergas negras como troncos te parten en dos? Labibi y Treze no perdieron tiempo, uno me agarró de las caderas y el otro me empujó contra la pared, sus manos ásperas marcando mi piel mientras sus pollas gruesas se frotaban contra mi culo mojado. Gemí cuando el primero me penetró de una estocada, llenándome hasta que sentí que me iba a partir por la mitad, y el otro no se quedó atrás, metiéndome los dedos en la boca para que los chupara mientras me follaban sin piedad. El sonido de sus caderas chocando contra mi culo resonaba en toda la habitación, y yo solo podía gritar, pidiendo más, sintiendo cómo cada embestida me acercaba al orgasmo. Fue una venganza perfecta, una forma de demostrar que mi cuerpo era más de lo que cualquier hombre podía manejar. Y cuando por fin me corrí, con los chorros de leche blanca manchando mi culo perfecto, Treze solo sonrió y dijo: 'Ahora sí sabes quién manda aquí'