Joven tatuada desafía a su novio con su culazo redondo
La primera vez que escuché el sonido de sus tacones acercándose, supe que esa tarde sería una prueba. El olor a sudor fresco de su piel mezclado con el perfume barato me volvió loco. Esa chica de culo enorme y tetitas chiquitas me miró con una sonrisa de puta y me dijo: ¿Crees que puedes manejar esto? Sin pensarlo dos veces, la tomé del pelo y la obligué a arrodillarse. Mientras mis dedos apretaban sus mejillas, sentí cómo su coñito ya estaba mojadito. Te apuesto que ni siquiera puedes hacerme gemir fuerte, me desafió entre risas. Metí mi polla entera de golpe, escuchando el golpe seco de sus nalgas contra mis caderas. Cada embestida la hacía gritar más fuerte, pero ella seguía retándome: ¿Eso es todo lo que tienes? Apreté sus muslos con fuerza, sintiendo cómo su culo temblaba con cada empujón. Te voy a llenar hasta que no puedas caminar, puta. Sus uñas se clavaron en mi espalda cuando aceleré el ritmo, sintiendo cómo su coño se apretaba alrededor de mi verga. Cuando por fin me vine adentro, ella jadeó: Jodido imbécil, lo lograste. Pero esto no ha terminado.