MadameThick desafía con su culo perfecto a follar sin parar
Me la encuentro en la cama, retándome con ese culo enorme que rebota como gelatina cuando se mueve, y no aguanto más: le clavo el dildo hasta que grita, pero ella sigue pidiendo más, como si quisiera probar que no puedo con su cuerpo. Le doy la vuelta, la pongo a cuatro patas y le meto el juguete entre las nalgas mientras le chupo los pezones pequeños, sintiendo cómo su coño se moja cada vez que le doy una embestida. La escucho gemir, pero no se rinde, así que le digo que si aguanta cinco minutos más le voy a dar la vuelta y le voy a llenar la boca con mi polla. Ella acepta el reto, y en más de 11 minutos de escena, la hago correrse tres veces, pero al final es ella la que me suplica que la empotre contra el colchón, y cuando lo hago, deja marcas de sus uñas en mi espalda. La ropa interior de ella queda tirada en el suelo, hecha jirones, y su culo sigue temblando cuando se corre por última vez.