Sizi Sev y Cherie Deville le dan un servicio completo a Miles Long
Miles Long no sabía lo que le esperaba cuando entró a esa habitación con su polla ya dura, pero yo, Cherie Deville, tenía planes muy distintos para él. Desde el momento en que lo vi, supe que su verga era más grande de lo que imaginaba, gruesa y venosa, perfecta para lo que tenía en mente. Sizi Sev y yo nos miramos con complicidad antes de lanzarnos sobre él, mis manos ya acariciando su piel mientras ella se arrodillaba para chupársela con avidez. La sorpresa fue cuando Miles Long gimió al sentir mi lengua recorrer su cuello mientras Sizi le masajeaba los huevos con una mano y con la otra le apretaba el culo. Mi coño ya estaba empapado, palpitando de anticipación, y cuando Sizi me hizo señas para que me montara sobre él, no lo dudé. Me senté sobre su polla de una sola vez, hasta que sentí que me llenaba por completo, y empecé a moverme con ritmo, gimiendo cada vez que sus caderas chocaban contra las mías. Miles Long no podía creer lo que estaba pasando, pero yo ya estaba perdida en el placer, sintiendo cómo su verga me rozaba justo donde más lo necesitaba. Sizi se unió, lamiéndome los pezones mientras yo cabalgaba, y cuando Miles Long empezó a correrse dentro de mí, lo hice con tanta fuerza que sentí su leche caliente inundándome. No iba a ser la última vez que lo sorprendería, porque la próxima vez, pienso hacerle cosas que ni siquiera imagina.