Bela Sampaio rebota su culo gordo sobre mi verga dura
“Hoy me vas a follar como ese cabrón que me dejó tirada”, susurra mientras te agarra la polla con sus manos y te la guía hacia su coño mojado. Sientes cómo su culo prieto te envuelve, apretando cada vez que sube y baja con fuerza, los músculos de sus nalgas marcándose con cada embestida. Te la chupa con rabia, tragando hasta el fondo mientras te mira fijamente, como si quisiera borrar a otro hombre de su mente. La pones de perrito y le das duro, escuchando sus gemidos ahogados contra la almohada, el sonido de la piel chocando contra piel llenando la habitación. Le das una nalgada que la hace gritar, pero no se detiene, solo arquea más la espalda, pidiendo más. Le metes los dedos en el pelo y le empujas la cabeza hacia abajo, sintiendo cómo su garganta se estrecha alrededor de tu verga. Cuando por fin te corres, lo haces dentro de su coño, llenándola hasta que el semen rebosa y le gotea por los muslos. Ella se queda temblando, el sudor pegándole el pelo a la cara, y en el suelo, junto a la cama, queda tirada su tanga rota.