Jane R metiendo su polla en el culo que no era
Esa tarde en el pasillo de la casa, vas a ver cómo todo se descontroló entre el paso a paso y el cuerpo de Jane R, esa madrastra exuberante con un trasero que no perdona. Te vas a poner durísimo cuando suelas escuchar el crujido de la puerta del cuarto contiguo mientras ella, sin bragas bajo la bata, te guiña un ojo y te jala hacia el sofá. Imagínate que te susurra 'esto está mal, pero no puedo parar' antes de bajarte los jeans y montarte como una salvaje, sus tetas grandes rebotando contra tu pecho mientras te clava hasta las pelotas. Sus gemidos son música prohibida, sus uñas marcando tu espalda mientras te ordena seguir, aunque sabes que es la madrastra de tu mejor amigo. Cuando te corre en el culo equivocado, su boca se abre en un grito que no puede contener, y el líquido caliente te quema de una manera que no olvidas. Te vas a quedar paralizado sintiendo cómo su culo se aprieta alrededor de tu verga, imaginando por un segundo que esto nunca debería haber pasado, pero sin ganas de que acabe.