La madrastra de medias lo provoca hasta que él no aguanta más
Te la has imaginado mil veces: Regina Milf con esas medias de seda que le suben hasta los muslos, rozándote cada vez que pasa. Hoy no fue casualidad, te lo aseguro. Se pasó el día mandándote fotos, rozándose contra tu cuerpo en el pasillo, susurrándote al oído que solo tú le ponías así de mojada. Cuando por fin la agarras, sientes cómo su coño ya está chorreando, caliente y apretado, y no esperas ni un segundo para hundirle la polla hasta las pelotas. La empotras contra la pared, escuchando sus gemidos ahogados mientras te la chupas los pechos, mordiéndote los labios cuando te la metes hasta que las caderas chocan. Ella te clava las uñas en la espalda, gimiendo que no pares, que la hagas correrse así, con tu verga entera dentro. Te la follas sin piedad, sintiendo cómo su culo rebota contra tu vientre, hasta que le haces tocar el cuello del útero y grita tu nombre. Al final, cuando te corres dentro de ella, Regina solo te susurra: '¿Ves? Sabía que no podrías resistirte.'