Mi alumna favorita lame el coño de su maestra mientras la observo
Acariciando los muslos sedosos de mi profesora mientras su colega semera chupa su coño goteante, te voy a contar cómo todo empezó. Sabía que esto estaba mal, que cruzaba líneas prohibidas, pero la tentación era demasiado fuerte cuando las vi a las dos borrachas en mi habitación después de clases. Una de ellas, la más joven, me miró con esos ojos traviesos y me susurró 'hazlo', mientras apartaba sus bragas de encaje negro. Semera, la de pelo castaño que siempre me castigaba por llegar tarde, ahora gemía debajo de ella, con las piernas abiertas y los dedos hundidos en ese coño rosado que brillaba de lo mojado. La otra, mi alumna favorita, me desafió a unirme mientras lamía el clítoris hinchado de su maestra, y no pude resistir el sabor salado que dejaba en su lengua. Las dos jadeaban, una encima de la otra, con los pezones duros y las medias negras marcando sus curvas mientras se retorcían. Te aseguro que nunca había visto algo tan indecente: la lengua de mi alumna entrando y saliendo del coño de su maestra, mientras esta arqueaba la espalda pidiendo más. Me arrodillé entre ellas, con mi boca a milímetros de ese chocho chorreante, y cuando Semera gritó 'me corré, cabrona' al tragarse el orgasmo de su colega, supe que esto no terminaría ahí. Las dos me miraron con ese brillo de culpa y lujuria, y justo cuando iba a meter mi cara en ese coño empapado, Semera abriría sus piernas de golpe, mostrando su hendidura oscura y húmeda, lista para recibir mi lengua, pero...