Japonesa de 18 años chupa polla por primera vez y traga como experta
La polla de mi novio estaba dura como piedra desde que me vio limpiando la cocina con esa tanga mojada, pero yo no podía dejar de mirarle mientras se tocaba disimuladamente. Llevaba días esperando este momento, desde que empezamos a intercambiar miradas furtivas en el trabajo, y ahora que estábamos solos en su piso, el aire olía a sexo antes incluso de que mis rodillas tocaran el suelo. Él gemía fuerte cuando metí toda la punta en mi boca, y yo me mojé más al sentir cómo mi saliva resbalaba entre sus pelotas hinchadas. La tensión había sido insoportable, pero ahora que lo tenía entre mis labios, no pensaba soltarlo hasta que me llenara la boca. Le chupé lento al principio, saboreando cada gota que le brotaba, pero cuando hizo esa mueca de querer correrse, aceleré el ritmo hasta que su verga palpitó contra mi lengua. Me encantó sentir cómo el semen caliente me cubría la garganta, y tragando todo sin perderme una gota, mi coño se contrajo de lo excitada que estaba. Cuando se derrumbó en la cama, su polla aún goteaba sobre mi blusa, y yo me quedé acariciando la mancha húmeda en mi pantalón, recordando el sabor salado que aún tenía en los labios.