Hijastra asiática me pide que le llene el culo de leche con mi iPhone 17 Pro Max
Esa tarde en el estudio, mi hijastra japonesa de culo perfecto se arrodilló frente a mí con los ojos vidriosos de deseo prohibido. Sabía que no debíamos, pero cuando me vio acariciar mi polla dura mientras revisaba el último modelo de iPhone, sus mejillas se tiñeron de rojo y me rogó que la empotrara contra el escritorio. Le levanté el vestido hasta la cintura, dejando al descubierto su culo prieto y mojado, y sin pensarlo dos veces, le clavé la polla hasta hacerle gemir como una perra en celo. Cada embestida resonaba en la habitación mientras sus manos se aferraban a los bordes del mueble, sus uñas marcando surcos en la madera. Le susurré al oído que esto estaba mal, pero ella solo gimió más fuerte, pidiéndome que le corriera dentro, que la llenara entera. Cuando por fin me vine, sentí cómo mi leche caliente le resbalaba por los muslos, manchando el suelo de mármol. Al terminar, su cuerpo temblaba y el iPhone 17 Pro Max seguía grabando todo, con la pantalla iluminando su rostro sudoroso y satisfecho.