Hijastra asiática te pide que le llenes el coño sin condón
Te la encuentras en la cocina, con ese vestido ajustado que apenas cubre su culo perfecto, y sabes que esto está mal, pero cuando te mira con esos ojos suplicantes, no puedes decir que no. La agarras de la cintura y la sientes temblar bajo tus dedos, su respiración se acelera mientras te inclinas para chuparle el cuello, saboreando su piel suave y caliente. Le bajas las bragas con un tirón y sientes cómo su coño ya está mojado, lista para ti, sus gemidos llenan el aire cuando metes dos dedos dentro, moviéndolos en círculos hasta que te suplica que la folles de una vez. No te lo piensas dos veces, la empujas contra la mesa y le abres las piernas, sintiendo cómo su humedad te envuelve cuando te entierras hasta las pelotas en un solo movimiento. Cada embestida la hace gritar más fuerte, sus uñas se clavan en tu espalda mientras te pide que no pares, que le llenes el coño con tu leche. Sientes cómo su coño se aprieta alrededor de tu polla, su cuerpo tiembla y se arquea cuando se corre, y justo entonces, te dejas ir dentro de ella, llenándola hasta que su respiración se vuelve irregular y sus ojos se cierran de placer. Cuando por fin te apartas, ves cómo su coño gotea con tu corrida, y en ese momento, la puerta se abre y alguien entra...