Freya Parker chupa polla y se deja empotrar como una perra
El sonido de su saliva al chupar la verga de Codey Steele me hizo mojarme al instante. ¿Te imaginas sentir esa lengua caliente envolviéndote entera, sin dejar ni un milímetro fuera? Ella no lo esperaba, pero cuando probó su tamaño, sus ojos se abrieron como platos y su coño empezó a palpitar. 'Dios, es más grande de lo que pensaba', gimió mientras se arrodillaba y se la metía hasta el fondo, sintiendo cómo le rozaba el cuello del útero. Codey no perdió tiempo y la puso a cuatro patas, agarrándole las nalgas con fuerza antes de embestirla con todo. Cada golpe la hacía gritar, pero no quería que parara. 'Más duro, cabrón, hazme sentir tu polla', le suplicó, y él obedeció, clavándosela una y otra vez hasta que el sudor les corría por la espalda. Cuando por fin se corrió, Freya sintió cómo su leche le llenaba el coño, y en ese momento solo pensaba en una cosa: que no era suficiente, que quería más.