Chanel Camryn se deja usar como una puta barata
La pequeña Chanel Camryn no podía resistirse a la polla enorme de su amante, un tipo que la trataba como una puta barata pero que la hacía gemir de placer cada vez que la empotraba contra la pared. Desde que se conocieron, ella sabía que quería chuparle la verga hasta dejarla bien babosa, y no tardó en arrodillarse frente a él para tragarse cada centímetro de su miembro duro como piedra. Sus labios carnosos envolvían el glande mientras su lengua jugaba con el frenillo, haciendo que él gruñera de excitación. La saliva le escurría por la barbilla, pero no le importaba, porque lo único que quería era sentir esa polla gruesa en su garganta, ahogándose con cada embestida que él le daba. Su coño ya estaba empapado, y no pudo evitar meterse los dedos mientras lo mamaba, masturbándose con desesperación. Él le agarró el pelo con fuerza y empezó a follarle la boca sin piedad, metiéndole la verga hasta el fondo mientras ella gemía con la garganta llena. Cuando ya no aguantó más, la levantó y la tiró sobre la cama, arrancándole el tanga con los dientes antes de enterrar su cara entre sus piernas. Su lengua experta recorría cada pliegue de su coño mojado, chupando y lamiendo hasta que ella no pudo más y se corrió en su boca con un grito ahogado. Sin perder tiempo, él se puso detrás de ella, le abrió las nalgas y le clavó la polla hasta el fondo, embistiéndola con fuerza mientras ella gritaba como una perra en celo. Cada empujón la hacía chocar contra el colchón, pero no le importaba el dolor, porque el placer era demasiado intenso. Cuando él no pudo aguantar más, se corrió dentro de ella con un gruñido gutural, llenándola por completo. Chanel se quedó temblando, con la polla aún dentro de ella, sabiendo que no tardaría en volver a pedirle que la usara como su puta personal.