Dos zorrillas se turnan chupando esta polla gorda
Jewelz Blue y Zoey Di Giacomo llegaron a la fiesta de un amigo con ese aire de putas buenas que solo tienen ganas de joder. Desde que entró la primera con esos labios carnosos mordiéndose el inferior, él supo que esa noche no iba a dormir. Empezó por hacerle un oral lento a la morena mientras la otra se le colgaba del brazo, frotándole los pechos contra el torso para provocarle hasta dejarle la polla como un fierro. Zoey se le tiró encima en plan loca, abriendo bien las piernas sobre su regazo para que sintiera lo mojada que estaba su conejita recién depilada, mientras Jewelz Blue se agachaba sin perder tiempo a lamerle las bolas antes de engullírsele la verga entera con esos morritos que parecían hechos para chupar pollas. Él las empotraba contra el sofá sin piedad, embistiéndolas con fuerza desde atrás mientras una le agarraba las tetas gordas y la otra le arañaba la espalda gritando que no la dejara correrse todavía. Cambiaban de turno como putas en celo, turnándose para tragarle el glande hasta la garganta mientras se masturbaban los coños con los dedos, empapando el sofá de sus jugos. Cuando por fin las dejó explotar, Jewelz Blue se corrió gritando su nombre con la boca llena de leche espesa, mientras Zoey se le montaba encima cabalgando su pollón como una posesa hasta dejarle el culo enrojecido de tanto rebotar. Las dos se quedaron tiradas en el suelo, jadeando y con las piernas temblorosas, mientras él les untaba los dedos en sus propios flujos y se los llevaba a la boca para saborear lo que le habían dejado. La noche terminó con las tres reventadas de tanto follón, sudorosas y con las tetas al aire, pero satisfechas como nunca antes.