Danny atrapado en el sótano de Johnny pierde la cabeza
Danny estaba encerrado en el sótano de Johnny, gritando como un loco porque no había tomado su medicina, pero lo que empezó como un simple susto se convirtió en algo mucho más caliente cuando la polla de Johnny lo distrajo de su pánico. El sótano oscuro y húmedo olía a sudor y lujuria, y Danny, con los ojos vidriosos, no podía dejar de mirar cómo Johnny se bajaba los pantalones, dejando al descubierto una verga gruesa y palpitante. Johnny lo empujó contra la pared, mordiéndole el cuello mientras sus manos grandes le arrancaban la camisa, dejando al descubierto su torso sudoroso y tembloroso. Danny gimió cuando Johnny le bajó los pantalones de un tirón, dejando su culo al aire, listo para ser empotrado sin piedad. Johnny no perdió tiempo y le metió los dedos en el coño, sintiendo lo mojada que estaba la puta de Danny, que no podía parar de retorcerse de placer. Con un gruñido, Johnny lo giró y lo puso de rodillas, clavándole la polla hasta el fondo, haciendo que Danny gritara como un animal en celo. Las embestidas eran brutales, cada golpe resonando en el sótano mientras Danny se agarraba a las paredes, sintiendo cómo el placer lo consumía. Johnny le agarró el pelo con fuerza, tirando de su cabeza hacia atrás mientras lo follaba con furia, sintiendo cómo su verga se hinchaba dentro del culo apretado de Danny. Con un gemido gutural, Johnny se corrió dentro de él, llenándolo con su leche caliente mientras Danny temblaba de placer, sintiendo cada gota en su interior. Cuando todo terminó, Danny se derrumbó en el suelo, exhausto y satisfecho, mientras Johnny se reía, sabiendo que había domado a la puta de Danny de la mejor manera posible.